La nadadora portuguesa Camila Rebelo desembarcó esta semana en el sur de Italia para disputar los Juegos del Mediterráneo de Tarento 2026, apenas días después de vivir lo que definió como unos Campeonatos de Europa "inolvidables" en Ritolimpico. La atleta, de 23 años, llega a defender los dos títulos que conquistó en la edición anterior de la cita mediterránea con una tranquilidad que ella misma reconoce como deliberada: no quiere cargar con expectativas que puedan afectar su rendimiento en la piscina.
En los recientes Europeos, Rebelo se colgó la medalla de plata en los 200 metros espalda con récord nacional, apenas dos años después de haber ganado el oro en la misma prueba. Además, se convirtió en la primera nadadora portuguesa en bajar de un minuto en los 100 espalda, con un registro de 59,50 segundos, una marca que ella califica como especialmente relevante al no ser su distancia principal. Entre entrenamientos, descanso y los preparativos del viaje hacia Tarento, la nadadora también encontró tiempo libre para el ocio digital, como quien navega un rato por sitios de entretenimiento del tipo crash antes de concentrarse por completo en la competencia que la espera desde el sábado.
Una forma física en su mejor momento
Rebelo bajó su propio récord de los 200 espalda en dos ocasiones durante los Europeos celebrados en París, recortando cerca de un segundo respecto a su mejor marca anterior, que ahora se sitúa en 2:07.62. Para la nadadora lusa, estos resultados confirman que atraviesa el mejor momento de su carrera. "Estoy haciendo récords personales en las pruebas que son mi principal y mi segunda principal", señaló, subrayando que su intención es mantener esa racha de buenos resultados, tanto a nivel individual como de equipo, en la cita mediterránea.
Tarento, el escenario de sus primeras medallas internacionales
Fue precisamente en los Juegos del Mediterráneo, en su edición de Orán 2022, donde Rebelo conquistó sus primeras medallas internacionales, al imponerse tanto en los 100 como en los 200 espalda. Ese antecedente convierte a la competición, que arranca este viernes y se extiende hasta el 3 de septiembre, en un torneo especialmente querido por la nadadora. Sin embargo, insiste en que no repetirá esas actuaciones bajo presión: "Eso solo sería algo extra que podría incluso perjudicar mi rendimiento", explicó, remarcando que su prioridad es disfrutar la competencia y, sobre todo, llegar a la final, paso indispensable para aspirar a una medalla.
Descanso, logística y expectativas moderadas
Tras el cierre de los Europeos el domingo, Rebelo continuó entrenando mientras intentaba recuperar energías antes de viajar a Tarento el miércoles. La deportista admite que no podrá seguir otras disciplinas durante los Juegos, ya que regresará a Portugal el 26 de agosto, un día después de que concluyan las pruebas de natación en el Estadio Torre d'Ayala. Sobre la Villa Mediterránea, instalada esta edición en un crucero, dice ir con las expectativas más bajas posibles para evitar sorpresas: lo que realmente le importa es contar con una piscina cubierta que le permita competir en espalda sin las dificultades añadidas del aire libre. La doble campeona de Orán 2022 debutará el sábado en las series de los 200 metros espalda.